Tabla de Contenidos
- Un entorno regulatorio que impulsa el cambio
- Modernizar terminales para una nueva matriz energética
- Combustibles emergentes y desafíos de infraestructura
- Emisiones: la variable crítica en la nueva operación
- Tecnologías para reducir emisiones y mejorar integridad
- Monitoreo digital: de lo reactivo a lo predictivo
- El rol de la analítica e inteligencia artificial
- Estrategias operativas para terminales más sostenibles
- Hacia terminales de emisiones cero
- Conclusión
Las terminales de almacenamiento atraviesan uno de los momentos de transformación más profundos de su historia. La presión regulatoria, proveniente de agencias como la EPA y la TCEQ y los compromisos corporativos de descarbonización están redefiniendo cómo se almacenan, monitorean y distribuyen combustibles y productos líquidos.
Hoy, la sostenibilidad es más que una meta ambiental: es un nuevo estándar de eficiencia, confiabilidad y responsabilidad operativa.
Un entorno regulatorio que impulsa el cambio
En la última década, la regulación ambiental ha ganado un protagonismo decisivo en el sector de almacenamiento. Normas como EPA 40 CFR Parte 60 Subparte Kb y TCEQ Capítulo 115 exigen un control más riguroso de emisiones de COV, inspecciones más frecuentes y mayor trazabilidad. Este marco condiciona el diseño de techos flotantes, sellos y sistemas VRU/VCU, e impulsa la inversión en monitoreo digital, materiales avanzados y estrategias operativas de mayor eficiencia.
En este contexto, la International Liquid Terminals Association (ILTA) juega un rol determinante. Como principal gremio del sector, ILTA actúa como enlace técnico y regulatorio, participando en mesas de trabajo con la EPA, PHMSA y otras agencias para equilibrar seguridad, sostenibilidad y viabilidad operativa. Su trabajo ofrece claridad a operadores que deben anticipar cambios normativos y adoptar estándares consistentes en toda la cadena logística.
Modernizar terminales para una nueva matriz energética
Las terminales ya no son infraestructuras estáticas: se están convirtiendo en plataformas dinámicas dentro de la transición energética.
En Norteamérica, muchas instalaciones incorporan hoy:
- Biocombustibles y mezclas avanzadas
- Productos sintéticos
- Hidrógeno y derivados
Cada producto demanda cuidados distintos en corrosión, volatilidad, compatibilidad de materiales y monitoreo. Esto obliga a rediseñar prácticas de integridad y sistemas de medición en tiempo real.
La adopción de gemelos digitales, sensores IIoT y modelos predictivos permite anticipar degradaciones, ajustar ventilaciones, controlar emisiones y optimizar ciclos operativos con una exactitud imposible hace una década.
En este proceso, el National Institute for Storage Tank Management (NISTM) ha sido un punto de encuentro esencial para operadores, ingenieros y reguladores. A través de sus conferencias y programas formativos, NISTM impulsa la actualización técnica, el intercambio de experiencias y la adopción de prácticas más limpias en terminales de combustibles.
Combustibles emergentes y desafíos de infraestructura
Adaptar tanques convencionales a productos como etanol, biodiésel, combustibles sintéticos o hidrógeno implica retos operativos significativos:
- Aumento de humedad y riesgo microbiano
- Cambios en presión de vapor
- Degradación acelerada de sellos
- Comportamientos impredecibles en corrosión
Sin embargo, estos desafíos han impulsado avances en selección de materiales, recubrimientos, vigilancia digital y mantenimiento predictivo, todo enmarcado en una estrategia de sostenibilidad que reduce fallas no planificadas y extiende la vida útil de los activos.
Emisiones: la variable crítica en la nueva operación
Los tanques sobre el suelo generan emisiones por tres mecanismos fundamentales:
- Pérdidas por trabajo (llenado/vaciado)
- Pérdidas por respiración (cambios térmicos)
- Pérdidas en reposo (sellos deteriorados, corrosión, microfugas)
Las fuentes más comunes incluyen techos flotantes, placas corroídas, ventilas y sellos desgastados. Con regulaciones cada vez más estrictas, la identificación de estas emisiones es fundamental para cumplir normativas y mantener la confiabilidad del sistema.
Tecnologías para reducir emisiones y mejorar integridad
La innovación está transformando la forma en que las terminales manejan emisiones:
Sistemas estructurales y sellos avanzados
- Domos geodésicos de aluminio
- Techos flotantes con sellos de doble barrera
- Recubrimientos anticorrosivos de alta durabilidad
Sistemas de control y recuperación
- VRU/VCU de última generación
- Redes de sensores IIoT para presión, temperatura y concentración de gases
- Alarmas predictivas basadas en analítica de datos
Un caso emblemático es el HES Hartel Tank Terminal en Róterdam, donde la instalación de techos flotantes, domos y sistemas de sellado avanzados permitió reducir emisiones fugadas desde la estructura misma del tanque.
Monitoreo digital: de lo reactivo a lo predictivo
Los gemelos digitales y el IIoT permiten replicar el comportamiento del tanque en tiempo real, anticipar fallas y optimizar procesos.
Ventajas clave
- Visualización continua del estado operativo
- Predicción de emisiones antes de que excedan los límites
- Integración con modelos RBI para correlacionar riesgo– emisión
- Mejor planificación de mantenimiento preventivo
- Menor incertidumbre en la gestión ambiental
Un caso documentado en terminales del Golfo de México muestra cómo un sistema predictivo IIoT detectó una tendencia inusual de vapores en un tanque con techo flotante, permitiendo reparar un sello antes de que se produjera una fuga significativa.
El rol de la analítica e inteligencia artificial
La IA procesa millones de datos de sensores para identificar patrones que indican:
• Fugas incipientes
• Condiciones de sobrepresión
• Fallas en sellos
• Tendencias térmicas asociadas a emisiones
Estas plataformas convierten los datos en decisiones prácticas, lo que favorece la eficiencia operativa y el cumplimiento de las normas medioambientales.
Estrategias operativas para terminales más sostenibles
Mantenimiento predictivo y recubrimientos protectores
Los recubrimientos epóxicos, poliuretanos y sistemas cerámicos reducen la corrosión y prolongan la vida útil de techos, fondos y tuberías. Combinados con monitoreo continuo de protección catódica, disminuyen significativamente el riesgo de fugas o liberación de vapores.
Cultura ambiental y capacitación
La sostenibilidad depende también de las personas. La capacitación orientada a conciencia ambiental y respuesta proactiva convierte a los operadores en actores clave del control de emisiones.
Hacia terminales de emisiones cero
El futuro apunta a instalaciones más automatizadas, con:
- Energía renovable integrada
- Ventilación optimizada por IA
- Recuperación y reutilización de vapores
- Modelos circulares de energía
- Monitoreo 24/7 basado en nube
Organizaciones como NISTM e ILTA seguirán impulsando esta evolución técnica y regulatoria, promoviendo estándares que faciliten la transición hacia terminales más limpias, seguras y resilientes.
Conclusión
La sostenibilidad en terminales de combustibles ya no es opcional: es un componente esencial de la eficiencia, la confiabilidad y la competitividad del sector. La combinación de tecnología, regulación y cultura organizacional marca el camino hacia operaciones más seguras, limpias e inteligentes. Los operadores que adopten monitoreo avanzado, mantenimiento predictivo y estrategias robustas de control de emisiones estarán mejor preparados para enfrentar los retos de una industria que evoluciona hacia estándares ambientales más exigentes.
Este artículo fue elaborado por el especialista Antonio Zavarce y publicado como parte de la séptima edición de Inspenet Brief febrero de 2026, dedicada a contenidos técnicos del sector energético e industrial.