Preocupaciones sobre los drones privados en 2025

El uso industrial de drones mejora las inspecciones de terminales, pero plantea amenazas para la seguridad que requieren una regulación y supervisión inmediatas del espacio aéreo.
Manos sosteniendo un mando a distancia y un smartphone para gestionar el uso profesional de drones al atardecer.

Con la segunda administración de Trump, los drones están en el centro de atención de los responsables de la política federal. El presidente Trump ya ha instado a la nación a adoptar el uso de drones en la industria privada.

Si bien no cabe duda de los beneficios del uso de drones, existen preocupaciones considerables que deben ser abordadas por la Casa Blanca, el Congreso y las distintas agencias federales para proteger la infraestructura crítica del país de posibles actores malintencionados.

Los terminales de líquidos a granel, como nodos principales de almacenamiento intermedio de productos como derivados del petróleo, productos químicos, asfalto y bienes agrícolas como la melaza, albergan recursos críticos mientras se desplazan a través de la cadena de suministro, desde el productor hasta el usuario final. Por ello, representan un posible objetivo para quienes buscan causar daño y deben ser monitoreados constantemente ante cualquier desviación de su operación normal.

Cómo los drones mejoran la seguridad y las operaciones

Los principales beneficios del uso de drones en estas instalaciones son la mejora de la seguridad y la protección general, al permitir que se supervisen fácilmente los puntos ciegos y el flujo de tráfico. Su acceso remoto y maniobrabilidad aérea ofrecen a los operadores de terminales puntos de vista más amplios, rápidos y eficientes.

Los drones pueden llegar a tanques de almacenamiento, tuberías y bandas transportadoras, permitiendo inspecciones más frecuentes y accesibles. La tecnología también puede apoyar la evaluación de inventarios mediante sensores especializados que monitorean con precisión los niveles de materiales a granel. Asimismo, los drones proporcionan información valiosa al registrar datos mediante imágenes térmicas y geolocalización. Las tecnologías modernas de drones incluso incluyen funciones como seguimiento de objetos, altavoces y luces de alta potencia.

Además, el uso de drones puede ayudar a reducir la cantidad de trabajadores en áreas de alto riesgo, actuando como una capa adicional de precaución para la seguridad del personal o de cualquier persona que transite por las instalaciones. Esta tecnología permite a los supervisores detectar incidentes más rápidamente y fomentar un entorno más seguro para todos. Con una supervisión rutinaria más elevada y eficiente, los operadores pueden comunicar de manera más eficaz interrupciones operativas o peligros, permitiendo que el personal en el sitio responda de forma adecuada. Según el tipo de dron, algunos incluso pueden entregar suministros de emergencia y asistencia donde sea necesario.

Sin embargo, la implementación de drones no está exenta de inconvenientes. Dada su estructura pequeña y silenciosa, actores externos pueden utilizarlos para observar la configuración y rutinas de seguridad de un sitio, lo que podría permitirles identificar vulnerabilidades. Las diversas capacidades de imagen de los drones también pueden emplearse de manera maliciosa para identificar y atacar productos específicos en las instalaciones, aumentando el nivel de riesgo o contribuyendo al espionaje corporativo.

Incidentes reales con drones dirigidos contra infraestructuras

En los últimos años, se han registrado casi una docena de incidentes en los que terceros fueron sorprendidos utilizando drones para vigilar o atacar infraestructuras críticas. Notablemente, en septiembre de este año, un hombre se declaró culpable de intentar bombardear una planta eléctrica con un dron cargado con explosivos cerca de Nashville, Tennessee. Dada la naturaleza sensible de los productos que manejan los terminales de líquidos a granel, el gobierno federal debe trabajar para asegurar el espacio aéreo en torno a estos sitios y evitar que tales incidentes ocurran.

El Congreso reconoció el grave riesgo de seguridad que representan los drones cuando aprobó una legislación en 2016 que instruía a la Administración Federal de Aviación (FAA) a crear “zonas de vuelo restringido” alrededor de infraestructuras críticas, incluidos los terminales de líquidos a granel. Lamentablemente, la FAA ha incumplido repetidamente los plazos establecidos por ley. Para contrarrestar la creciente amenaza de los drones y proteger al país, la FAA debe completar su normativa para proteger la infraestructura crítica de drones no identificados sin más demoras.


Este artículo ha sido elaborado por el especialista Jay Cruz y publicado como parte de la séptima edición de Inspenet Brief Febrero de 2026, dedicada a contenidos técnicos del sector energético e industrial.