Con la elección de Israel Hurtado al frente de la Alianza Latinoamericana de Hidrógeno, México asume un rol clave en la cooperación energética regional y en el impulso del hidrógeno limpio en América Latina.
México asume un rol estratégico en la transformación energética de la región al ser elegido para liderar la Secretaría General de la Alianza Latinoamericana de Hidrógeno durante el periodo 2025–2027. El nombramiento de Israel Hurtado, presidente de la Asociación Mexicana de Hidrógeno y Transición Energética (H2México), es el resultado de una votación entre los países miembros de la Alianza, Brasil, Argentina, Colombia, Perú, Uruguay, Costa Rica, Chile y México, que confiaron en su experiencia y visión de integración regional.
Bajo su liderazgo, se busca fortalecer la cooperación técnica, científica y regulatoria para impulsar el desarrollo del hidrógeno limpio en el continente. Hurtado, promotor de la adopción del hidrógeno verde en México, ha sido un defensor de la colaboración público-privada para acelerar la transición energética. Su elección representa una oportunidad para que América Latina avance en la creación de estándares comunes, intercambio de conocimientos y atracción de inversión internacional hacia proyectos sostenibles de energía limpia, fortaleciendo el papel regional en la descarbonización.
La designación de México llega en un momento clave para el sector energético mundial. La transición hacia economías bajas en carbono ha convertido al hidrógeno verde en una de las soluciones más prometedoras para descarbonizar industrias como la siderurgia, el transporte pesado y la generación eléctrica. En este contexto, América Latina cuenta con ventajas naturales, abundancia de recursos renovables, disponibilidad de agua y vastos territorios, que la posicionan como una región estratégica para la producción competitiva de hidrógeno limpio.
La Alianza Latinoamericana de Hidrógeno surge como un bloque que busca articular estas fortalezas y proyectar una voz común ante organismos multilaterales, inversionistas y foros internacionales. Con México al frente, la Alianza aspira a incrementar la visibilidad global de los proyectos latinoamericanos, fomentar la cooperación tecnológica y establecer marcos de referencia que aseguren la sostenibilidad y trazabilidad del hidrógeno producido en la región.
Cooperación técnica e intercambio de conocimientos
Uno de los pilares del plan de trabajo que encabezará Israel Hurtado es la creación de una red técnica de colaboración interinstitucional entre los países miembros de la Alianza. Este eje busca generar conocimiento propio a través de estudios de mercado, reportes de innovación, análisis regulatorios y guías técnicas que apoyen la planificación de proyectos de hidrógeno en distintas etapas de madurez.
La meta es construir una base de datos regional de buenas prácticas, estándares y experiencias operativas que permita a gobiernos, universidades y empresas reducir la curva de aprendizaje y fortalecer su capacidad de ejecución. Además, la Alianza fomentará la armonización de normativas y certificaciones, un paso esencial para facilitar la exportación y atraer inversión extranjera. Con ello, la región avanzará hacia un ecosistema de innovación en hidrógeno limpio que impulse la competitividad industrial y el desarrollo sostenible.
Reuniones anuales y cooperación in situ
La Alianza Latinoamericana de Hidrógeno tiene previsto celebrar al menos un gran encuentro presencial anual, donde los países miembros puedan presentar avances, resultados de investigación y oportunidades de colaboración. Estos eventos se diseñarán como espacios de diálogo entre el sector público, la industria, la academia y organismos multilaterales, con el fin de generar sinergias que impulsen el desarrollo de proyectos emblemáticos en toda la región.
Sumado a ello, la Secretaría General encabezada por Hurtado promoverá visitas técnicas e institucionales a plantas piloto, centros de investigación y zonas de producción de energía renovable en los países participantes. Estas misiones permitirán conocer de primera mano los desafíos operativos y las innovaciones tecnológicas que están marcando la pauta en el mercado emergente del hidrógeno y su vínculo con la energía renovable, base fundamental de la transición energética latinoamericana. En conjunto, estas acciones reforzarán la cooperación bilateral y el aprendizaje mutuo, consolidando la visibilidad internacional de América Latina como región comprometida con la transición energética.
Uno de los objetivos estratégicos de la nueva administración de la Alianza Latinoamericana de Hidrógeno es ampliar su alcance mediante la integración de nuevos miembros , tanto países como instituciones técnicas y académicas, que contribuyan a diversificar su base de conocimiento y capacidades tecnológicas. Israel Hurtado ha subrayado que el fortalecimiento de la Alianza depende de su apertura a nuevas voces y enfoques que enriquezcan el diálogo regional.
La expansión de la membresía permitirá consolidar una plataforma de cooperación técnica más robusta, capaz de conectar a los países latinoamericanos con organismos internacionales, centros de investigación y asociaciones del sector energético global. Con esta apertura, la Alianza busca posicionar a América Latina como un socio confiable y competitivo dentro del ecosistema global del hidrógeno limpio, contribuyendo activamente a los objetivos climáticos y de descarbonización a escala mundial.
El compromiso nacional y el liderazgo regional de México
Durante la Asamblea General Anual de la Asociación Mexicana de Hidrógeno y Transición Energética (AMHTE), se firmó un Acuerdo de Colaboración con la Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la Energía (CONUEE), encabezada por Israel Jáuregui. Este convenio, suscrito el Día Internacional Contra el Cambio Climático, representa un hito en la integración entre política pública y acción técnica para la transición energética mexicana.
El acuerdo tiene como propósito impulsar la eficiencia energética y promover el uso óptimo de la energía, desde su generación hasta su consumo final, mediante estrategias conjuntas, capacitación institucional y difusión de resultados. Además, establece las bases para desarrollar iniciativas que fortalezcan la infraestructura del mercado del hidrógeno y fomenten la cooperación en proyectos de reducción de emisiones. Este tipo de alianzas demuestran que la transición energética requiere una acción coordinada entre el Estado, la industria y la comunidad científica, pilares fundamentales para garantizar un futuro energético sostenible en la región.
Una oportunidad histórica para América Latina
El liderazgo asumido por México en la Alianza Latinoamericana de Hidrógeno representa una oportunidad histórica para transformar el potencial energético de la región en una fuerza económica y ambiental de alcance global. El desafío será traducir la cooperación política en proyectos tangibles que generen empleo, inversión y transferencia tecnológica.
América Latina dispone de los recursos naturales y el capital humano para convertirse en un polo de innovación en hidrógeno verde, pero el éxito dependerá de su capacidad de articular políticas coherentes, asegurar financiamiento y desarrollar cadenas de valor regionales. Con la conducción de Israel Hurtado y la participación de los países miembros, la Alianza puede consolidar una visión compartida de sostenibilidad, competitividad y seguridad energética. En conjunto, esta nueva etapa sienta las bases para que el hidrógeno limpio deje de ser una promesa y se convierta en una realidad estratégica para el desarrollo industrial y ambiental del continente.
“El liderazgo de México en la Alianza fortalecerá la cooperación técnica y la generación de conocimiento propio sobre hidrógeno limpio en América Latina.”
Fuentes
- Energía Estratégica, pv magazín LatAm, H2Business News, Energía a Debate, H2 News Chile (27–31 octubre 2025).
- Inspenet Brief, Asociación Mexicana de Hidrogeno y transición energética (H2 México)
Este artículo ha sido elaborado por el especialista Israel Hurtado y publicado como parte de la séptima edición de Inspenet Brief Febrero de 2026, dedicada a contenidos técnicos del sector energético e industrial.