Estrategias y tecnologías en la descarbonización del sector minero
Electrificación, hidrógeno verde y eficiencia operativa son ejes clave en la transformación sostenible del sector minero.
Electrificación, hidrógeno verde y eficiencia operativa son ejes clave en la transformación sostenible del sector minero.
El sector upstream enfrenta desafíos técnicos, regulatorios y financieros en su adaptación a los nuevos marcos de transición energética global.
Las inspecciones en circuitos de tuberías aseguran la seguridad, eficiencia y fiabilidad, previniendo fallas con consecuencias graves en servicios, medio ambiente y seguridad.
El agrietamiento cáustico compromete la integridad del acero; su prevención requiere control de materiales y condiciones operativas.
La gestión de residuos offshore exige segregación, control y cumplimiento ambiental para mitigar riesgos operativos y legales.
Autor: Ing. Mario Toyo, 17 febrero 2024. Las tuberías submarinas son sistemas que están total o parcialmente sumergidos en el agua y revisten una importancia crítica en la industria energética global al facilitar el transporte de crudos y sus derivados mediante terminales marinos. Mantener su integridad es fundamental para asegurar un suministro energético seguro y confiable.
Revisión de los marcos normativos que rigen la tecnología empresarial y estrategias para cumplir requisitos legales y mitigar riesgos operativos.
Aplicación de modelos computacionales que replican objetos físicos para optimizar procesos, prever fallos y mejorar decisiones en tiempo real.
Inspección integral API (510, 570, 653). Integridad mecánica en la industria Oil & Gas (NDT e Inspector Certificado). Reducen fallas, optimizan costos y garantizan la confiabilidad.
Enfrentar la corrosión bajo aislamiento en petróleo y energía requiere una Evaluación Basada en Riesgos (RBI) para estrategias de gestión efectivas.
Los intercambiadores de calor son esenciales para reducir pérdidas energéticas y facilitar procesos térmicos en sistemas de energía convencional y renovable.
La gestión de integridad de activos (AIM) asegura que los activos físicos, industriales y energéticos se mantengan seguros, operativos y confiables.