En el marco de la conferencia LNG2026, Cristian Signoretto, responsable global de gas natural y GNL en Eni, advirtió que el mercado internacional del gas natural licuado enfrentará un año de tensiones contenidas. Aunque se prevé un balance fino entre oferta y demanda, las condiciones climáticas extremas podrían alterar ese equilibrio, especialmente en regiones clave como Europa y Asia.
Mercado de GNL equilibrado: riesgo bajo presión climática
Europa inicia el año con niveles de almacenamiento limitados. Para Eni, esta situación obliga a un esfuerzo de reabastecimiento durante el verano, con la vista puesta en evitar una crisis en el próximo invierno.
El continente sigue dependiendo en gran medida de las importaciones desde Estados Unidos, que desplazaron al suministro ruso tras el cambio geopolítico de los últimos años.
La eficiencia logística de los cargamentos estadounidenses ha convertido al Atlántico en una ruta energética esencial para Europa. En 2025, las importaciones de GNL desde EE. UU. superaron los 59 millones de toneladas, casi cuadruplicando los niveles de 2021.
Asia y China reactivan la demanda
Por otro lado, el repunte del consumo asiático, especialmente en China, contribuirá a mantener la presión sobre el mercado. Tras una caída en el uso de GNL durante 2025, se espera una recuperación progresiva gracias a precios más moderados.
Si los valores por millón de unidades térmicas británicas (mmBtu) descienden por debajo de los 10 dólares, se abriría margen para nueva demanda en el sudeste asiático y Oriente Medio.
Objetivo estratégico: 20 mtpa para 2030
Eni ha definido un plan para alcanzar los 20 millones de toneladas métricas por año (mtpa) de GNL contratado hacia 2030. Actualmente, le resta incorporar cerca de 7 mtpa a su cartera.
La compañía planea cubrir la mayor parte de este volumen mediante producción propia desde Mozambique, Congo, Indonesia y Chipre, mientras que el resto provendrá de terceros.
Riesgos de desequilibrio ante eventos extremos
Pese a la aparente estabilidad que se proyecta para 2026, Signoretto señaló que cualquier evento climatológico fuera de lo común podría tensionar de forma crítica el suministro. Desde olas de frío en invierno hasta veranos excesivamente cálidos en Asia o Europa podrían interrumpir los planes de almacenamiento.
Por ahora, la estrategia de Eni pasa por afianzar su red de producción y suministro en zonas con acceso directo a mercados clave, fortaleciendo su posición frente a escenarios de alta volatilidad global.
Fuente y foto: Reuters