En el escenario actual del mercado energético colombiano, el fortalecimiento de las nuevas fuentes de suministro de gas natural se ha vuelto prioritaria. Bajo este contexto, la iniciativa de importación y regasificación que se desarrolla en La Guajira, registra un movimiento estratégico para mejorar la seguridad del sistema y garantizar la atención de la demanda esencial en los próximos años.
La importación de gas natural desde la Guajira
De acuerdo con lo establecido dentro del proyecto de la planta regasificadora en este departamento, la Transportadora de Gas Internacional avanza en la integración de una unidad flotante de almacenamiento y regasificación que permitirá recibir gas natural licuado, devolverlo a estado gaseoso y enviarlo al interior del país mediante infraestructura ya existente. Esta conexión se realizará a través de la línea Chuchupa B–Ballena, un punto estratégico en el sistema nacional de transporte de gas.
Así mismo, la utilización de facilidades actuales en la plataforma Chuchupa B reduce los tiempos de implementación y optimiza las inversiones necesarias para habilitar el ingreso del combustible importado. La capacidad proyectada del sistema alcanzará hasta 250 millones de pies cúbicos día, un volumen que aporta respaldo directo a los sectores residencial, comercial, industrial y térmico.
Por otro lado, el acuerdo firmado con el operador de la Asociación Guajira permite asegurar el derecho de uso de la línea de transferencia, lo que fortalece la confiabilidad operativa del proyecto. Este avance se articula con los planes de largo plazo del país, al preparar la infraestructura para recibir gas proveniente de desarrollos costa afuera y mantener los niveles actuales de producción en la zona.
En ese sentido, la totalidad de las inversiones asociadas a la adecuación en Ballena y a las mejoras adicionales de la oferta de gas serán asumidas por la transportadora, una señal clara del compromiso del Grupo Energía Bogotá con el abastecimiento continuo de este servicio público.
Fuente y foto: TGI