África dominará los pozos de alto impacto
África se perfila como el principal motor de la exploración mundial en 2026, al concentrar alrededor del 40% de los pozos exploratorios de alto impacto planificados a nivel global. Este liderazgo se apoya en el potencial geológico aún no desarrollado del margen atlántico africano, donde operadores buscan descubrimientos de gran escala en cuencas frontera.
Las áreas más activas estarán en la Cuenca Naranja, en África Austral, y el Golfo de Guinea, en África Occidental, zonas que combinan sistemas petroleros prometedores con estructuras aún poco perforadas. Esto consolida al continente como epicentro de la perforación de mayor riesgo, pero también de mayor recompensa.
Aguas ultra-profundas marcan la estrategia 2026
Las proyecciones de Rystad Energy indican que cerca del 60% de los pozos de alto impacto programados para 2026 se ubicarán en aguas ultraprofundas, reflejando un giro claro hacia entornos técnicamente complejos pero con potencial de recursos de escala material.
Las grandes petroleras encabezan esta apuesta, seguidas por compañías petroleras nacionales (NOC) e internacionales independientes (INOC), que en conjunto representan cerca del 26% de la actividad. Esta combinación evidencia que tanto majors como actores estatales están dispuestos a asumir mayores riesgos exploratorios.
Además, la mayoría de estos pozos se dirigirán a regiones de frontera, mientras que una fracción menor se enfocará en cuencas con descubrimientos previos o en áreas completamente nuevas. En tierra, prácticamente toda la perforación de alto impacto se concentrará en África, con la excepción de un pozo en Groenlandia.
Éxito exploratorio y presión por nuevos recursos
El impulso hacia pozos de alto impacto se apoya en mejores resultados recientes. En 2025, la tasa de éxito de estos pozos subió del 23% al 38%, mientras que los volúmenes descubiertos crecieron un 53% interanual, alcanzando unos 2.300 millones de barriles de petróleo equivalente (boe).
Este desempeño ha reforzado la confianza de los operadores para destinar capital a proyectos intensivos, especialmente en un contexto donde las oportunidades convencionales accesibles se reducen. Los entornos ultra-profundos y frontera, aunque costosos, ofrecen el atractivo de descubrimientos capaces de sostener producción a largo plazo.
África destaca porque aún combina potencial geológico significativo con la posibilidad de hallazgos comercialmente transformadores, algo cada vez más escaso en provincias maduras.
Asia crece, América del Norte desacelera
Fuera de África, Asia suma ocho pozos de alto impacto previstos, liderados por Indonesia, India y Malasia. Sin embargo, la región muestra un panorama fragmentado, con adjudicaciones tanto offshore como onshore y descubrimientos concentrados en pocos países.
Durante la última década, Asia registró cerca de 18.000 millones de barriles equivalentes en descubrimientos convencionales, dominados por gas. Aun así, el crecimiento futuro de alto impacto dependerá de desbloquear cuencas menos maduras o técnicamente más complejas.
En contraste, América del Norte enfrenta un debilitamiento exploratorio. Los descubrimientos han caído por debajo de los mínimos de la década anterior, con volúmenes recientes concentrados en el Golfo de América estadounidense y en cuencas maduras. La región parece encaminada a adiciones incrementales, lejos de los grandes hallazgos que hoy buscan los operadores en África y otras zonas fronteras.
Fuente y foto: https://www.rystadenergy.com/