Culmina la construcción de los 23 bloques para la Isla Princesa Isabel

La infraestructura energética belga finaliza su fase de construcción en tierra con la flotación de 23 bloques de hormigón destinados al Mar del Norte. (24 palabras)
Isla Princesa Isabel

La ingeniería marina en el Mar del Norte ha alcanzado un punto de inflexión con la finalización de la fase de construcción en tierra de la isla Princesa Isabel. Jan De Nul Group ha confirmado que las 23 estructuras de hormigón destinadas a este centro neurálgico ya han sido fabricadas y flotadas con éxito. Tras concluir los trabajos en la planta de Vlissingen, los bloques se encuentran ahora en la terminal de Scaldia para recibir los últimos ajustes técnicos antes de su despliegue final en mar abierto.

Ingeniería y despliegue de la Isla Princesa Isabel

El diseño de estos cajones de cimentación responde a la necesidad de crear un perímetro defensivo capaz de albergar la infraestructura de alta tensión que conectará los parques eólicos marinos de Bélgica. Estas piezas no son meros contenedores; representan la base técnica sobre la cual se erigirá el primer hub energético artificial del mundo.

La precisión en la maniobra de flotación y el traslado hacia la terminal de Scaldia demuestran la capacidad logística necesaria para manejar componentes de tal magnitud en entornos portuarios complejos.

Así mismo, la planificación del proyecto estipula que la instalación en el lecho marino se reanudará durante la próxima primavera. Este proceso de colocación se llevará a cabo a unos 45 kilómetros de la costa belga, donde los bloques se sumergirán para formar el anillo exterior de la isla. Una vez asentadas las estructuras, las labores se centrarán en el acondicionamiento del interior de la superficie, preparando el terreno para la interconexión con redes eléctricas de otros países europeos.

Un nodo estratégico para la transición energética

La importancia de la isla Princesa Isabel radica en su función como centro de aterrizaje para cables submarinos que enlazarán la producción eólica con el continente. Jan De Nul Group, con su vasta experiencia en proyectos de construcción y reurbanización planetaria, lidera esta ejecución que busca estabilizar el suministro renovable en la región.

La infraestructura permitirá no solo la distribución de energía local, sino que facilitará el intercambio energético transfronterizo con naciones vecinas.

Para finalizar la obra, el equipo técnico deberá asegurar que cada uno de los 23 cimientos soporte las presiones hidrodinámicas del Mar del Norte. La finalización oficial de las obras en Vlissingen marca el inicio de una etapa logística crítica donde la coordinación marítima será esencial. Los resultados obtenidos hasta ahora garantizan que la infraestructura esté lista para cumplir con los objetivos de interconexión eléctrica previstos para los próximos años.

Fuente y foto: Jan De Nul