La Asamblea Nacional de Venezuela ha concretado una modificación profunda a la ley de hidrocarburos con el objetivo de dinamizar la industria energética nacional. Este ajuste normativo permite que las empresas privadas y mixtas operen con una independencia operativa sin precedentes, facultándolas para gestionar sus propios activos y comercializar su producción fuera del control directo de la estatal PDVSA.
La medida surge tras la presentación de una propuesta por parte de la presidencia interina de Delcy Rodríguez, orientada a atraer una inyección de capital que podría alcanzar los 100.000 millones de dólares para la reconstrucción del sector.
ley petrolera en Venezuela y autonomía comercial
El nuevo marco legal establece que los productores privados podrán administrar sus ingresos en efectivo y negociar directamente en los mercados internacionales. Esta facultad mercantil rompe con un modelo de dos décadas de centralización operativa y financiera, ofreciendo una seguridad jurídica que los inversionistas extranjeros consideraban necesaria para retomar actividades en el país.
Así mismo, la reforma habilita la externalización de operaciones y la transferencia de activos que anteriormente pertenecían de forma exclusiva al Estado, permitiendo que incluso accionistas minoritarios tomen decisiones estratégicas sobre la producción.
Incentivos fiscales y el rol de Washington
La transformación legislativa incluye una reducción del impuesto sobre la renta para proyectos energéticos específicos y la eliminación de diversos gravámenes adicionales para incentivar la competitividad. No obstante, se ha introducido un nuevo impuesto a los hidrocarburos cuya regulación definitiva se encuentra en desarrollo.
Este cambio estructural ocurre en un contexto de alivio de sanciones por parte de la administración de Donald Trump, permitiendo la firma de acuerdos de suministro directo. El Ministerio del Petróleo ha asumido la potestad de aprobar y modificar contratos de manera acelerada, agilizando el ingreso de grandes corporaciones como Chevron, Exxon Mobil y ConocoPhillips al nuevo ecosistema energético venezolano.
Fuente: Reuters
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