India está pausando la firma de contratos de suministro de gas natural licuado (GNL) a largo plazo, optando por una estrategia de espera ante una inminente sobreoferta mundial. Los compradores del país, altamente sensibles a los precios, apuestan por una caída en los valores del mercado para negociar condiciones más favorables.
Un cambio en el mercado global y los acuerdos de GNL
Con el objetivo de duplicar la proporción de gas en su matriz energética hasta alcanzar el 15% en 2030, India enfrenta el desafío de equilibrar sus necesidades energéticas con los costos de importación. En los últimos años, los precios elevados del GNL han desincentivado tanto las compras spot como la firma de contratos a largo plazo.
La situación podría cambiar pronto. Analistas y entidades como la Agencia Internacional de Energía (AIE) prevén un aumento del 10% en la oferta mundial de GNL hacia finales de este año, impulsado por la entrada en operación de nuevos proyectos de exportación, principalmente en Estados Unidos y Qatar.
Esta transformación en el panorama gasístico podría favorecer a India y a otros importadores asiáticos, que buscan condiciones más accesibles. Al pasar de un mercado de vendedores a uno de compradores, las naciones con alta sensibilidad a los precios podrían acceder a mejores términos contractuales, incluyendo tarifas más bajas y mayor flexibilidad.
El descenso previsto en los precios spot en Asia, junto con la presión sobre los valores de referencia en Europa como el TTF, podría incentivar una mayor demanda, en particular en regiones emergentes donde el gas sigue siendo una opción de transición clave.
Según la AIE, la aceleración en la producción global podría continuar en 2026, con un crecimiento superior al 7%, marcando el ritmo más rápido desde 2019. Este escenario no solo ejercerá presión a la baja sobre los precios del GNL, sino que también fomentará una mayor liquidez en los mercados regionales gracias a la creciente interconexión entre ellos.
India, consciente de este cambio estructural, estaría posicionándose estratégicamente para capitalizar un momento de mayor competencia entre exportadores. La pausa en la firma de contratos no refleja una debilidad negociadora, sino una lectura precisa del equilibrio de fuerzas que podría redefinir el comercio global de GNL en los próximos años.
Fuente y foto: OilPrice