Un día después de reactivar el reactor número 6 de la central nuclear Kashiwazaki-Kariwa, Tokyo Electric Power Company (TEPCO) ordenó su detención tras detectarse un fallo en el sistema de barras de control. El incidente marca un nuevo retroceso en el esfuerzo de Japón por relanzar su programa nuclear tras el desastre de Fukushima en 2011.
La activación de alarma tras fallo de la central nuclear
Durante la madrugada del jueves, una alarma se activó mientras el personal trabajaba en la extracción de las barras de control del reactor. Aunque se reemplazaron componentes eléctricos y se revisó el panel de monitoreo, el problema persistía, según confirmó Takeyuki Inagaki, superintendente de la planta.
«Determinamos que es imprescindible suspender temporalmente las operaciones y avanzar en una investigación técnica exhaustiva», declaró Inagaki en rueda de prensa.
La reactivación del reactor ya había sido retrasada a principios de semana por una alarma distinta. Aunque TEPCO había asegurado que el sistema funcionaba con normalidad, el nuevo incidente obligó a frenar nuevamente la operación. No se ha definido aún un cronograma para retomar las actividades en la unidad.
Este reactor es el primero que la empresa intenta poner en marcha desde el cierre generalizado del parque nuclear japonés tras el accidente de Fukushima. Su reactivación representaba un paso importante en la estrategia de seguridad energética del país, especialmente ante el encarecimiento de la energía importada.
Las acciones de TEPCO cayeron un 3,5% tras el anuncio, en contraste con el alza general del índice Nikkei. Esta caída refleja las dudas persistentes del mercado sobre la capacidad operativa de la compañía y la viabilidad del retorno a la energía nuclear en el país.
Expertos destacan que este tipo de incidentes alimenta el escepticismo ciudadano respecto a la seguridad de las instalaciones nucleares, lo que podría prolongar aún más el proceso de reactivación nacional.
Fuente y foto: TEPCO