Estados Unidos planea ofrecer incentivos a los estados para almacenar residuos nucleares

El gobierno de EE.UU. explora acuerdos con estados para almacenar residuos nucleares como parte de su estrategia de expansión energética.
EE. UU. plantea incentivos por residuos nucleares

El Departamento de Energía de EE.UU. contempla una nueva estrategia para ampliar su capacidad nuclear: ofrecer incentivos a los estados que acepten albergar residuos nucleares en instalaciones seguras. La propuesta, que aún no ha sido oficialmente confirmada, marcaría un giro frente al modelo único centralizado que se intentó aplicar con el fallido proyecto de Yucca Mountain en Nevada.

Una estrategia para destrabar el desarrollo nuclear

La industria nuclear estadounidense se ha visto limitada durante décadas por la falta de consenso sobre dónde almacenar sus desechos. Actualmente, estos materiales permanecen en las propias centrales, almacenados temporalmente en piscinas y contenedores. El nuevo enfoque busca resolver esa barrera permitiendo que distintos estados participen voluntariamente en acuerdos que les permitan construir instalaciones de confinamiento subterráneo a cambio de beneficios energéticos y financieros.

En palabras de fuentes conocedoras del plan, el Departamento de Energía iniciará conversaciones esta semana para identificar estados interesados en participar. Estos acuerdos podrían incluir incentivos adicionales para proyectos de reprocesamiento de residuos y enriquecimiento de uranio, tecnologías que, aunque polémicas, podrían reducir significativamente el volumen de desechos.

Almacenamiento de residuos nucleares y contexto político

Desde el cierre político del proyecto Yucca Mountain bajo la administración Obama, el país no cuenta con un lugar permanente para los residuos radiactivos. La actual propuesta plantea una solución descentralizada basada en la cooperación estatal, siguiendo el principio de «consentimiento informado».

La administración Trump ha expresado su interés en cuadruplicar la capacidad nuclear estadounidense a 400 gigavatios para 2050, impulsada por el crecimiento de la demanda eléctrica, en especial por la expansión de centros de datos vinculados a inteligencia artificial y criptomonedas.

Sin embargo, algunos sectores continúan mostrando reticencia, citando riesgos de seguridad asociados al reprocesamiento, como el posible desvío de materiales radiactivos para usos no pacíficos. Organizaciones defensoras de la no proliferación nuclear advierten sobre los desafíos técnicos y geopolíticos de reintroducir esta práctica a gran escala.

Transición energética y competencia global

La propuesta se enmarca en una carrera global por asegurar fuentes de energía limpia y segura. Mientras países como Francia, China y Rusia continúan invirtiendo en reprocesamiento y almacenamiento geológico profundo, Estados Unidos busca recuperar liderazgo en el sector con una política basada en incentivos estatales y participación local.

El éxito de este enfoque dependerá de la disposición de los estados a asumir la responsabilidad de gestionar residuos altamente tóxicos y de la capacidad del gobierno federal para generar confianza en sus planes de seguridad a largo plazo.

Por ahora, el Departamento de Energía ha señalado que no hay decisiones oficiales, pero las señales indican una apertura hacia un modelo más flexible y negociado que podría redefinir el futuro nuclear de Estados Unidos.

Fuente: Reuters

Foto: Shutterstock