En medio de un escenario marcado por señales de apertura y evaluación de oportunidades, compañías petroleras internacionales están sosteniendo conversaciones con autoridades y asesores legales para identificar qué reformas permitirían viabilizar de manera más eficiente nuevas inversiones en Venezuela, una de las mayores reservas de crudo del mundo.
Ajustes legales y control operativo
Uno de los puntos clave que concentran el interés de las empresas extranjeras es la posibilidad de contar con mayor autonomía para comercializar directamente su parte de la producción en proyectos conjuntos. De acuerdo con reportes de Reuters, los actores internacionales estarían dispuestos a operar bajo el modelo de empresas mixtas, siempre que puedan tener control operativo sobre su porción de crudo y acceso directo a terminales e infraestructura de exportación.
Esta propuesta no alteraría la condición de accionista mayoritario de PDVSA, pero sí implicaría ajustes al marco normativo actual, que establece que la empresa estatal debe concentrar la venta de la producción y distribuir los ingresos a través de cuentas conjuntas.
Impacto de las restricciones
Desde la imposición de sanciones en 2019, los flujos financieros asociados a la producción petrolera se han visto afectados de forma significativa. Esto ha derivado en la acumulación de deudas con compañías como Chevron, ENI y Repsol, lo cual ha generado cautela en el análisis de nuevas oportunidades de inversión en el país.
Para las compañías interesadas, uno de los principales obstáculos ha sido la dificultad para garantizar que sus inversiones se traduzcan en retornos sostenibles y protegidos. En ese sentido, la posibilidad de recuperar el control sobre sus exportaciones permitiría mejorar la planificación financiera y operativa, un aspecto considerado clave en cualquier nuevo desembolso.
Cambios fiscales en debate
Según fuentes del sector, se están evaluando propuestas que buscan mantener los mecanismos tradicionales como regalías e impuesto sobre la renta, pero eliminando recargos fiscales introducidos en 2021. El objetivo sería hacer más competitiva la participación del país frente a otros destinos petroleros en la región.
Adicionalmente, se han planteado mecanismos que garanticen pagos más rápidos a los socios, reduciendo la exposición al riesgo operativo y financiero.
Interés en estabilidad y eficiencia
Aunque las conversaciones están en etapas iniciales, observadores del sector destacan que existe una coincidencia creciente entre los distintos actores en torno a la necesidad de generar un entorno más predecible, transparente y operativo. Esto incluiría no solo cambios normativos, sino también mejores prácticas en contratación, logística e intercambio de información.
Para Venezuela, una apertura controlada y clara hacia la inversión extranjera podría significar el ingreso de capital, tecnología y capacidades operativas que ayuden a incrementar la producción.
Fuente: Reuters