La energética Chevron ha aprobado oficialmente la ampliación del yacimiento de gas Leviathan, situado en la costa de Israel, en un movimiento estratégico que fortalecerá el suministro de gas para Israel, Egipto y Jordania.
Con una inversión proyectada de 3.000 millones de dólares, la compañía estadounidense da luz verde a una fase clave del desarrollo de su infraestructura en el Mediterráneo Oriental. Esta expansión forma parte de una estrategia regional que busca responder a la creciente demanda de gas natural en mercados vecinos y consolidar la posición de Chevron como operador dominante en la región.
Infraestructura para reforzar el gas en Oriente Medio
El plan aprobado incluye la perforación de tres nuevos pozos marinos, la incorporación de infraestructura submarina y mejoras en las instalaciones de procesamiento existentes en la plataforma Leviathan. Estas acciones permitirán elevar la capacidad de producción hasta alcanzar los 21.000 millones de metros cúbicos anuales, consolidando a Leviathan como uno de los pilares energéticos de la región.
Chevron opera el yacimiento a través de su subsidiaria Chevron Mediterranean Limited, con una participación del 39,66%. Le acompañan NewMed Energy (45,34%) y Ratio Energies (15%), socios locales que han sido fundamentales en el desarrollo del proyecto y que comparten la visión de una región energéticamente integrada.
Chevron y su estrategia global
El proyecto Leviathan se alinea con la estrategia global de Chevron de expandir sus operaciones en gas natural y reducir la intensidad de carbono en su cadena de valor. La compañía también mantiene presencia en otros activos relevantes de la zona como los campos Tamar y Afrodita, además de bloques de exploración en Egipto.
La entrada en funcionamiento de esta nueva fase está prevista para finales de la presente década, marcando un avance sustancial para la arquitectura energética del Mediterráneo Oriental.
Fuente y foto: Chevron