El gobierno del Reino Unido ha registrado un precedente histórico al adjudicar 8,4 GW de energía eólica marina en la séptima ronda de subastas de Contratos por Diferencia (AR7). Dicha capacidad equivale al suministro eléctrico anual para más de 12 millones de hogares británicos.
Una subasta de energía eólica marina que busca la recuperación económica
Tras el revés sufrido en la quinta ronda de subastas, donde no se asignaron proyectos eólicos marinos, esta adjudicación representa una reactivación estratégica del sector. El éxito del AR7 demuestra el rediseño efectivo del esquema de subastas por parte del gobierno y restablece la confianza de los inversores en el mercado energético británico.
La energía eólica marina resultó un 40% más accesible que el costo estimado de construir y operar una planta de gas nueva. El precio promedio adjudicado fue de 90,91 £/MWh, comparado con las 147 £/MWh que costaría la generación con gas. LA diferencia evidencia el rol creciente de las energías renovables como alternativa económica frente a los combustibles fósiles.
Entre los proyectos más importantes se encuentran Dogger Bank South y Norfolk Vanguard frente a la costa este de Inglaterra, Berwick Bank en Escocia, y Awel y Môr en Gales, que retoma la participación de esta nación tras más de una década. Además, se adjudicaron desarrollos flotantes como Erebus y Pentland, mejorando la posición del país en tecnologías emergentes.
La subasta desbloqueará aproximadamente 22 mil millones de libras en inversión privada. Se prevé la generación de unos 7.000 empleos en múltiples regiones, fortaleciendo la economía y revitalizando las comunidades locales con trabajos bien remunerados en la industria energética.
Algunas empresas como SSE, RWE, Masdar, Siemens, Stadtwerke München y KKR dirigirán la construcción y operación de los nuevos parques eólicos. El mecanismo de Contratos por Diferencia, gestionado por Low Carbon Contracts Company (LCCC), ha sido fundamental para brindar estabilidad a largo plazo a los desarrolladores.
El Reino Unido se proyecta hacia una matriz energética con alta participación renovable para 2030, reduciendo su dependencia de las importaciones y los mercados de gas. La planificación energética contempla el aumento de la demanda hasta 2050, con un enfoque en tecnologías limpias como eólica marina, solar y terrestre.
Las inversiones en energía eólica marina han comenzado a influir positivamente en los precios mayoristas. Estudios recientes indican una caída de hasta un 25% en los precios de la electricidad durante 2024, atribuidos al crecimiento de las renovables.
Fuente y foto: GOV.UK