Durante más de 2 años, muchas navieras, incluyendo Maersk, evitaron la ruta del Canal de Suez y el Mar Rojo debido a los ataques de grupos militantes en la zona. En su lugar, desviaron sus barcos por la ruta del Cabo de Buena Esperanza, lo que añadía entre 10 y 20 días de viaje, mayores costos de combustible y una gran disrupción en las cadenas de suministro globales.
Sin embargo, Maersk ha confirmado el regreso oficial y estructurado a la ruta normal a través del Canal de Suez, tras constatar una mejora en la seguridad del Mar Rojo, siendo el servicio MECL, que conecta Oriente Medio e India con la costa este de Estados Unidos, el primero en volver de forma permanente a la ruta.
Primeras fechas del nuevo itinerario
El primer viaje estructural del servicio MECL que utilizará nuevamente el Canal de Suez será el del buque Cornelia Maersk, que salió de Jebel Ali el 15 de enero de 2026, en dirección oeste. En sentido contrario, el Maersk Detroit zarparó desde North Charleston el 10 de enero de 2026 hacia el este, también por la vía trans-Suez.
Ambos recorridos marcan el reinicio oficial del patrón de servicio original, que ofrecerá nuevamente tiempos de tránsito más eficientes para los clientes de la compañía.
Condiciones y advertencias importantes
Maersk es cauteloso y deja claro que:
- La seguridad es la máxima prioridad (tripulación, barcos y carga).
- Seguirá monitoreando la situación en el Mar Rojo. Si la seguridad se deteriora, están preparados para:
- Desviar viajes puntuales.
- O, incluso, volver a cambiar estructuralmente toda la ruta MECL de nuevo al Cabo de Buena Esperanza.
- Este es el primer paso de un regreso gradual de todas sus rutas trans-Suez, no un retorno masivo e inmediato.
Cabe destacar que el restablecimiento del tránsito por el Canal ha sido posible gracias a una estrecha coordinación con la Autoridad del Canal de Suez.
Un paso firme hacia la recuperación logística
El regreso del servicio MECL por el Canal de Suez podría tener efectos en las tarifas de flete globales, al aliviar presiones logísticas y ofrecer rutas más cortas y económicas. Para Maersk, este movimiento representa una vuelta al diseño original de sus operaciones, con el objetivo de garantizar mayor eficiencia en un entorno todavía condicionado por riesgos geopolíticos.
Fuente y foto: Maersk