Con un giro invertido capturado en video y una bengala en mano, el PHYBOT M1 hizo su entrada triunfal al mercado de los robots humanoides. Desarrollado por una startup china liderada por exalumnos de la Universidad de Tsinghua, este humanoide eléctrico de tamaño real desafía a los referentes globales como Atlas, Optimus y H1.
La voltereta ejecutada por el M1 no fue solo una demostración acrobática: fue una afirmación técnica. El robot está diseñado para generar más de 10 kilovatios de potencia instantánea, lo que le permite despegar desde una posición estática y aterrizar con precisión, gracias a sus articulaciones con un par motor de hasta 530 N·m.
Arquitectura interna sin atajos
A diferencia de otras propuestas del mercado, el M1 no se apoya en frameworks de código abierto. Su arquitectura de control se basa en un sistema híbrido de procesamiento que integra un chip Nvidia Jetson Orin con un procesador Intel Core i7. Esta combinación permite al robot procesar datos en tiempo real y adaptarse a entornos complejos.
Para su percepción espacial, cuenta con sensores como LiDAR 3D, cámaras estéreo y una IMU que asegura estabilidad durante movimientos dinámicos. La empresa enfatiza que su sistema fue desarrollado íntegramente internamente, destacando su independencia tecnológica.
PHYBOT M1: Potencia compacta y enfoque funcional
Con 172 centímetros de altura y un peso inferior a los 60 kilogramos, el M1 fue diseñado con una densidad de torque de 200 N·m/kg, lo que lo sitúa como uno de los humanoides con mejor relación potencia-peso del mercado.
Más allá de las acrobacias, el robot está orientado al trabajo físico. Puede cargar objetos de hasta 20 kg con sus brazos y transportar más de 50 kg gracias a un sistema modular de mochila. Con una autonomía de hasta 2 horas, se perfila como una herramienta robusta para tareas reales.
Una competencia que se intensifica
Mientras Boston Dynamics prioriza la agilidad y Tesla refina la destreza de su Optimus, PHYBOT apuesta por la fuerza como diferencial competitivo. En un mercado donde cada nuevo modelo busca destacarse con movimientos cada vez más humanos, el M1 plantea una nueva métrica: el rendimiento por articulación.
A un precio objetivo inferior a los 42.000 dólares, PHYBOT busca hacer del M1 un competidor viable tanto para laboratorios como para entornos industriales. Y con cada salto que da, la competencia se vuelve más exigente.
Fuente y foto: Interesting Engineering