Durante el evento NISTM 2025, Frank Greene, presidente de BASS Corrosion Services, abordó los principales retos técnicos y operativos que enfrenta una compañía dedicada a la protección catódica. Con más de 50 años de trayectoria, BASS se ha posicionado como un actor clave en la protección de tanques de almacenamiento y tuberías dentro del sector energético e industrial.
Desde sus oficinas en Texas, Georgia, Oklahoma y Michigan, hasta proyectos que abarcan prácticamente todo el este de las Montañas Rocosas, la compañía ha logrado mantener su identidad operativa con equipos propios y personal capacitado, sin depender de subcontratistas, pero su verdadera diferencia va más allá de lo técnico.
BASS fue fundada en 1967 como una empresa local de perforación, a lo largo de los años, ha evolucionado hacia un proveedor completo de soluciones de ingeniería para infraestructura crítica, con un enfoque especializado en corrosión del lado del suelo de tanques de almacenamiento sobre tierra. En 2020, la compañía fue adquirida por ONEMESA, lo que expandió su alcance y recursos tecnológicos.
La empresa cuenta con más de 100 empleados y oficinas en Longview, Fort Worth, Midland, Tulsa, South Georgia y Michigan. Esta cobertura geográfica le permite movilizar equipos de forma ágil y rentable, lo cual es clave en proyectos industriales con tiempos limitados.
Uno de los pilares técnicos de BASS son sus sistemas de ánodos profundos, diseñados para maximizar la distribución de corriente eléctrica y proteger estructuras metálicas enterradas contra la corrosión. Estas perforaciones, que alcanzan profundidades de entre 100 y 500 pies, permiten que la corriente fluya eficientemente hacia el acero expuesto.
En contextos como los parques de tanques, la instalación se realiza directamente bajo los fondos de los tanques, acercando los ánodos al acero que se desea proteger, esta proximidad optimiza la efectividad del sistema, reduciendo significativamente el riesgo de fallas estructurales a largo plazo.
Antes de determinar qué solución aplicar, el equipo de BASS realiza encuestas de protección catódica, midiendo potenciales eléctricos entre el suelo y las estructuras metálicas, estos datos permiten conocer si una instalación está recibiendo la corriente adecuada y si el sistema actual está cumpliendo su función.
En caso de detectar deficiencias, el equipo propone soluciones específicas que pueden incluir la instalación de nuevos ánodos, mejoras en el cableado o ajustes en el diseño de la corriente. El objetivo es claro: evitar filtraciones o fallos que comprometan el medioambiente y la integridad de las instalaciones.

Aunque la tecnología y el conocimiento técnico son fundamentales, Frank Greene fue enfático al señalar que el mayor desafío de BASS no está en el subsuelo, sino en el plano humano.
“Es difícil encontrar personas dispuestas a viajar durante semanas, trabajar bajo condiciones exigentes y estar lejos de sus familias”
Explicó Greene.
Por eso, en BASS existe un enfoque marcado en el bienestar del equipo humano. A pesar de tener más de un centenar de empleados, la empresa busca mantener una cultura de cercanía, donde la seguridad no es un procedimiento, sino una filosofía.
“Lo primero es cuidar a nuestra gente”
Afirmó Greene.
Este compromiso se refleja en programas de capacitación, protocolos estrictos en obra y un ambiente laboral enfocado en el respeto y la estabilidad emocional.
BASS cuenta con equipos propios, incluyendo perforadoras y camiones de vacío, lo que les permite tener control total del cronograma de los proyectos y reducir tiempos muertos por fallas externas, además, poseen la capacidad técnica de perforar bajo tanques ya construidos, lo que representa una gran ventaja para clientes que no pueden detener operaciones.
En cuanto al uso de tecnología, la empresa ha incorporado herramientas digitales para el diseño y la recolección de datos, mejorando la precisión en la instalación de sistemas y el seguimiento de su desempeño en el tiempo.
Con una combinación de experiencia, tecnología y enfoque humano, BASS Corrosion Services se posiciona como un socio estratégico para empresas que necesitan proteger activos metálicos críticos. Su capacidad de adaptarse a cada contexto, junto con su compromiso con la seguridad y la calidad, refuerzan su liderazgo en el campo de la protección catódica.
Para más contenido sobre NISTM 2025, visita nuestro perfil de LinkedIn.
Fuente: Inspenet.