En un movimiento que refuerza el compromiso ambiental de los proyectos nucleares británicos, Sizewell C ha comenzado a reutilizar más de 15.000 toneladas de hormigón reciclado de Sizewell A. Este material reciclado está siendo empleado como subbase estructural en las nuevas instalaciones, contribuyendo a reducir significativamente tanto las emisiones de carbono como la necesidad de recursos extraídos.
Hormigón reciclado aplicado a la ingeniería nuclear
El material, previamente parte de la sala de turbinas de Sizewell A, fue procesado y certificado conforme al protocolo de calidad WRAP. Tras superar estrictas pruebas de seguridad, se transportó localmente hasta la zona de construcción principal de Sizewell C. Esta operación ha evitado la emisión de 28 toneladas de CO₂ y ha limitado casi 800 desplazamientos de vehículos pesados por las carreteras de Suffolk.
La colaboración entre Sizewell C, Nuclear Restoration Services (NRS), la Agencia de Medio Ambiente y el Consejo Local ha sido clave para cerrar el ciclo de vida del hormigón demolido. Las entidades regulatorias facilitaron el proceso legal y técnico para que el material no fuera tratado como residuo convencional, sino reaprovechado con fines estructurales.
Impacto ambiental, logístico y económico
El enfoque adoptado ha generado beneficios en cuatro niveles: ecológico, al reducir emisiones y conservar recursos naturales; logístico, al minimizar el tráfico de transporte; económico, al disminuir los costos de adquisición de agregados; y social, al integrar proveedores locales y reducir la huella operativa sobre la comunidad.
Autoridades ambientales y del gobierno local consideran que esta iniciativa debería servir como referencia para otros sitios en proceso de desmantelamiento en el Reino Unido. El proyecto demuestra que los principios de la economía circular pueden aplicarse con eficacia en infraestructuras nucleares, sin comprometer la seguridad ni la eficiencia constructiva.
Fuente y foto: Sizewell C