La empresa Alef Aeronautics ha dado un paso clave hacia el futuro de la movilidad al comenzar operaciones de prueba en dos aeropuertos estratégicos de Silicon Valley: Half Moon Bay y Hollister. Estos ensayos forman parte del plan de integración de su coche volador dentro del espacio aéreo y terrestre existente.
Pruebas de coche volador con despegue vertical
Alef está desarrollando un automóvil eléctrico con capacidad de despegue y aterrizaje vertical (VTOL), pensado para circular por carretera y también para volar. Su modelo inicial, el Model Zero Ultralight, será el primero en operar, seguido por versiones completas del Model Zero y el futuro modelo comercial Model A.
La elección de aeropuertos sin torres de control permite realizar pruebas controladas para observar la interacción entre los vehículos Alef y otras aeronaves. Se prioriza el tráfico tradicional, y se establecen sistemas de notificación y seguridad para alertar a aeronaves cercanas.
Integración con el espacio aéreo actual
Uno de los elementos diferenciadores del sistema de Alef es la incorporación de tecnologías de reconocimiento de obstáculos mediante inteligencia artificial. Esto facilitará su inserción en tráfico compartido y minimizará riesgos durante el desplazamiento aéreo y terrestre.
La visión de Alef no es sustituir el automóvil convencional, sino aprovechar su estructura para conectar el ecosistema vial con la aviación eléctrica. Para ello, están colaborando con operadores aeroportuarios y la FAA para crear un modelo viable de movilidad mixta.
Con la incorporación de estos dos nuevos aeropuertos, Alef ya opera en cinco ubicaciones para investigación y desarrollo de vuelos. La empresa, respaldada por firmas como Draper Associates y Bronco Ventures, busca demostrar la viabilidad comercial de los coches voladores en entornos reales.
Fuente y foto: PR Newswire